domingo, 27 de noviembre de 2011
Familia y trabajo - editorial - El Mercurio 27/11/2011
La conciliación entre familia y trabajo es uno de los principales desafíos para los países en desarrollo, por la necesidad de potenciar ambas realidades para alcanzar mayores niveles de bienestar, pero es difícil resolver equilibradamente esa ecuación. Los países de la OCDE estiman que la solución depende de una serie de políticas públicas que favorezcan el trabajo femenino, pero no afecten la maternidad y la crianza, especialmente cuando la tasa de natalidad —caso de Chile— es inferior a la de reposición.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Chile - Participación laboral femenina - editorial - El Mercurio 21/11/2011
Desde 1990, la participación laboral de las mujeres entre 15 y 64 años ha aumentado en 14 puntos porcentuales, para llegar a niveles cercanos al 50 por ciento. Esa incorporación ha sido bienvenida por el mundo de la empresa, que ha visto aquí una fuente importante de creatividad y trabajo bien hecho que ha elevado la productividad de las organizaciones. También el sector público se ha beneficiado de esta incorporación. Las mujeres aún no permean con fuerza los altos cargos ejecutivos y directivos, pero comienzan a observarse tendencias en esa dirección.
Pese a estos avances en incorporación a la fuerza de trabajo, ella sigue siendo reducida en comparación con los países de la OCDE, e incluso con los latinoamericanos, que tienen, salvo pocas excepciones, una participación laboral de la mujer mayor que la chilena. Para alcanzar el nivel promedio en esa organización, debería hacer participar en la fuerza de trabajo a una cifra adicional del orden de 800 mil mujeres.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Tendencias & Mujer: Un 84% de las chilenas declara sentirse discriminada, especialmente, en el trabajo - emol - 12/11/2011
Aunque perciben a Chile menos machista que hace un año, las chilenas siguen considerando mayoritariamente (un 84%) que este país es discriminatorio en diversos ámbitos, especialmente, el laboral.
Así lo revela una encuesta de Corporación Humanas que indica que en los últimos años, esta conciencia y malestar ha aumentado, pese al discurso público de igualdad de género que se ha ido instalando.
El sondeo realizado entre agosto y octubre de este año y que consideró un universo de 1211 mujeres mayores de 18 años, a lo largo del país, tiene un nivel de confianza del 95%.
martes, 8 de noviembre de 2011
Informe PNUD: Género en cifras: mujeres y valores en la sociedad Argentina - reseña en: Revista Latinoamericana de Desarrollo Humano
Género en cifras: mujeres y varones en la sociedad Argentina aporta un estudio pormenorizado y con fuerte sustento empírico de los logros y desafíos en el acceso a las dimensiones del desarrollo humano en términos de igualdad de género. Para ello, recoge la integralidad del enfoque del desarrollo humano del PNUD, al concentrarse en los ámbitos de la salud, la educación, y el trabajo; así como también en la participación en los poderes del estado, y la violencia contra las mujeres. Con este objetivo, se presentan los indicadores de género más establecidos, y al mismo tiempo se introducen innovaciones metodológicas en la construcción de nuevos indicadores.
martes, 25 de octubre de 2011
(Banco Mundial / ONU Mujeres) Latinoamérica avanza en reducción de la brecha y los desequilibrios de género | BIZHOY (Chile) 25/10/2011
Los países de América Latina y el Caribe avanzan en la reducción de la brecha de género gracias a la reducción de la pobreza y de la tasa de mortalidad materna, según un estudio difundido hoy por el Banco Mundial (BM) y ONU Mujeres.
"Trabajo y familia: Mujeres de América Latina y el Caribe en busca de un nuevo equilibrio" es el título del documento dado a conocer hoy en la sede de ONU Mujeres en Nueva York, por su directora ejecutiva, la chilena Michelle Bachelet, y el economista jefe del BM para esa región, el ecuatoriano Augusto de la Torre.
"La política de género en la región está en un momento crucial", dijo De la Torre, que también señaló que "las mujeres en la región enfrentan cada vez más al complejo desafío de equilibrar distintos roles, identidades y aspiraciones".
sábado, 4 de junio de 2011
Estudio revela que sólo un 40% de ocupados tiene un “empleo protegido” - La Nación 04/06/2011
Más de 4 millones de trabajadores tienen un empleo sin la adecuada protección social, como un contrato escrito, indefinido, con liquidación de sueldo y cotizaciones previsionales, de salud y seguro de desempleo.
Así lo señala un estudio de la Fundación Sol a partir de los datos de la nueva encuesta nacional de empleo que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). De acuerdo al investigador de la entidad, Alexander Páez, “sólo un 38,9% del total de ocupados en el país (7.442.403 personas) registrados entre febrero y abril de este año, presentan un empleo protegido”.
miércoles, 1 de junio de 2011
¿El trabajo materno interfiere en la lactancia? | Reuters 01/06/2011
Cuanto antes vuelve una madre a trabajar luego de dar a luz, menos posibilidades tiene de amamantar a su hijo, según un estudio realizado en Estados Unidos.
Las madres que participaron en la investigación publicada en la revista Pediatrics y que volvieron a trabajar durante las seis semanas posteriores al parto tenían menos posibilidades que otras mujeres de iniciar la lactancia. Y cuando la habían empezado, tenían menos posibilidades de continuar con ella.
Sin embargo, las madres que permanecieron en casa durante al menos nueve meses, o incluso 13 semanas, tendían más a amamantar a sus bebés durante tres meses o más.
Las investigaciones han demostrado que la lactancia deriva en una tasa menor de enfermedades pediátricas, incluido el eccema, las infecciones del oído medio, la neumonía y el asma.
sábado, 14 de mayo de 2011
Conciliar familia y trabajo en el siglo XXI - Ignacio Toro Arrue - El Correo (País Vasco) 14/05/2011
El 15 de mayo las Naciones Unidas celebran el Día Internacional de la Familia. Una faceta clave en la familia actual es la conciliación entre trabajo y familia. Las administraciones públicas y las empresas avanzan con firmeza en este asunto; de hecho, se han realizado importantes logros en ambos agentes sociales: flexibilidad de horarios, defensa de la maternidad, auténtico deseo de que los trabajadores puedan desarrollar su vida familiar... Son esfuerzos encomiables, pero aún insuficientes, que han de venir apoyados por un cambio social y cultural.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Necesario debate sobre el posnatal - editorial - El Mercurio
La extensión del posnatal en 12 semanas, adicionales a las 12 actualmente consagradas en la ley, ha dado lugar a un debate necesario y saludable: esta discusión abre numerosos interrogantes que una sociedad moderna debe resolver con la mayor cantidad de antecedentes posibles. Desde luego, está la pregunta de si el acento se debe poner en los derechos del recién nacido o en los de la madre. Si es en los primeros, resulta lícito preguntarse si la feble evidencia científica respecto del mejoramiento marginal que reciben los infantes por una extensión de la lactancia y los cuidados dedicados en 12 semanas adicionales son suficientes para compensar la menor construcción de capital social por parte de la madre (y, eventualmente, del padre), al sacrificar parte de su carrera laboral por la obligación de no trabajar que le impone el posnatal. Si ese menor capital social afecta el bienestar futuro de esos niños en mayor cuantía que el mejoramiento obtenido por la extensión del posnatal, es una pregunta que podría ser mucho mejor respondida por la familia, caso a caso, que por una regla impuesta desde el Estado. Sea como fuere, el vínculo y cuidado del infante en los primeros meses, difícilmente delegable con el grado de acuciosidad que le puede otorgar una madre -que, por razones biológicas, es muy superior al del padre-, permite argumentar en favor de una mayor extensión del posnatal.
De igual modo, si el acento está en los derechos de la madre, es necesario hacerse cargo de la tensión que existe entre el cuidado que ella otorgue a sus hijos y su desarrollo laboral, pues el posnatal potencialmente afecta de manera negativa su empleabilidad y su salario, a medida que la extensión de aquél aumente. De ahí que también aquí resulte más razonable y conveniente que la decisión de utilizar el beneficio del posnatal quede en manos de la madre, quien podrá ponderar con mejores elementos de juicio si los beneficios inmediatos que él le otorga al recién nacido compensan lo que podría lograr para sí misma y para sus propios hijos acumulando mayor capital social, al priorizar más su vida laboral.
El argumento de que los derechos laborales deben ser irrenunciables, por la asimetría entre empleador y empleado, resulta demasiado paternalista para la sociedad chilena de comienzos del siglo XXI, incluso para mujeres que tengan trabajos de baja remuneración.
La propuesta que se ha dado a conocer deja una tenue capacidad de decisión, pues las mujeres que tengan salarios sobre 30 UF al mes pueden optar por volver a trabajar de manera parcial tras las primeras 12 semanas. Sin embargo, esa división en dos categorías de mujeres ha sido vista por algunos como una discriminación, e incluso hay quienes la estiman inconstitucional. Por otra parte, aumentar ese límite por sobre las 30 UF resulta claramente regresivo, al beneficiar a grupos menos necesitados de la población.
También ha entrado a la discusión otorgar el beneficio del posnatal a las mujeres que trabajan por cuenta propia, lo que parece justo, aunque ello presenta enormes dificultades administrativas y de control. No queda claro, en cambio, si corresponde otorgar el beneficio a quienes no se encuentran trabajando, porque no tienen un salario que perder con el posnatal.
Con todo, e independientemente de la decisión política que el país adopte en cuanto a extender el posnatal, e incluso del monto de recursos que la sociedad esté dispuesta a distribuir para otorgar ese beneficio, en la propuesta actual no está debidamente cautelado el vital principio de autonomía que las mujeres deben tener para elegir cómo equilibrar maternidad y trabajo.
martes, 8 de marzo de 2011
Posnatal: más beneficios, más costos - por Cecilia Cifuentes | Ideas Y Debates | LA TERCERA
PARA QUE el proyecto de extensión del posnatal realmente favorezca a la mujer trabajadora, a sus hijos y a la sociedad, debe conciliar dos aspectos que se contraponen, lo que obliga a llegar a un equilibrio.
Estos aspectos son el fortalecimiento del vínculo madre-hijo y la incorporación laboral de la mujer. Para clarificar el punto, ¿de qué le sirve a la mujer un posnatal muy prolongado si nadie la contrata? La propuesta que ha planteado el gobierno claramente es beneficiosa en el primer aspecto, pero negativa en el segundo, ya que prolonga el período de ausencia de la mujer y, por lo tanto, acentúa la ventaja de la contratación masculina. Ese costo se podría evitar cambiando algunos aspectos del proyecto que lo hacen extremadamente rígido.
Es interesante, además, mencionar que en las comparaciones internacionales se señala el número de semanas en los distintos países, sin considerar si son renunciables o no. Con 30 semanas de permiso irrenunciable, Chile estaría probablemente en el tope mundial, lo que va en contra de la incorporación laboral femenina. La mejor forma de atenuar este costo es dando la opción a cada mujer que decida libremente lo que más le conviene sobre la extensión del permiso. Cada situación es distinta, en nivel de apoyo, condiciones laborales y preferencias, por lo que finalmente la obligatoriedad lleva a que en algunos casos el beneficio se convierta en un castigo. Si lo que se quiere es evitar abusos debido a asimetrías en el poder de negociación, deben buscarse otros mecanismos para evitar los costos que genera esa excesiva rigidez.
La renunciabilidad parcial al beneficio para las mujeres que ganan más de 30 UF también presenta problemas, ya que deja absolutamente de lado las necesidades del empleador. No todos los trabajos se adaptan a una condición de media jornada, lo que generaría problemas en el funcionamiento de las empresas. Además de ser renunciable, el beneficio debería ser mucho más flexible en términos de los grados de renunciabilidad. La solución de un banco de horas que la trabajadora y el empleador definan en qué forma utilizar reconoce las distintas realidades que existen en el mercado laboral.
La propuesta debería también abordar otros dos aspectos esenciales que atenúan o incluso eliminan los costos de empleabilidad que produce la extensión del subsidio. El primero se refiere al abuso de licencias por enfermedad del hijo. La sola extensión del posnatal no elimina el incentivo a pedir la licencia (especialmente si el tope de la segunda es el doble de la primera), por lo que se deben buscar formas de evitar el fraude. La vía punitiva es costosa, parece mucho más efectivo reducir el porcentaje del sueldo que paga la licencia, de tal forma de generar un desincentivo directo a su uso. Un segundo aspecto se refiere a la obligación existente de pagar salacuna para las empresas con más de 20 trabajadoras. Esta política constituye un gran desincentivo a la contratación de mujeres en empresas medianas. ¿Por qué se obliga a la empresa, si no es un agente que reciba beneficios de la maternidad? La obligación de salacuna debería ser de cargo del Estado, pero en forma focalizada, es decir, sólo para los quintiles inferiores, lo que de hecho ya existe a través de la Junji, pero que debe ser perfeccionado en eficiencia.
lunes, 7 de marzo de 2011
Chilenos creen que el machismo es el mayor obstáculo de las mujeres al optar a cargo gerencial - Radio BíoBío
El sitio Trabajando.com, a través de una encuesta realizada a más de 3 mil personas, quiso saber qué opinan los chilenos de la mujer en el mundo laboral. De esta forma, se encontró con que un 32% cree que sigue siendo discriminada, un 27% cree que la mujer es un elemento fundamental al interior de las organizaciones, otro 27% cree que ha ido ganando terreno en este ámbito y un 14% piensa que la mujer se posterga laboralmente por su familia.
martes, 26 de octubre de 2010
Mujer y pobreza – por Claudia Mora – El Mostrador
El Mostrador, por Claudia Mora, 25/10/2010
La dureza de los datos Casen Mujer 2009 nos dan ciertos indicios de cómo el género se manifiesta en la vida de las personas como una forma de desigualdad. Al examinar las cifras de pobreza de las mujeres chilenas, observamos que los hogares liderados por ellas se encuentran principalmente en la población pobre e indigente del país. Y no sólo eso, sino que el porcentaje de jefas de hogar pobres e indigentes aumentó de manera importante desde el 2003 al 2009. Sin embargo, el revuelo mediático causado por el aumento del porcentaje de pobres en Chile ha obscurecido la necesaria discusión sobre esta dimensión de la desigualdad de género en el país, que no sólo es (y siempre ha sido) mayor que los niveles de pobreza masculinos, sino cuya brecha ha aumentado de manera considerable.
Los estudios sociológicos nos muestran que las oportunidades abiertas a los individuos y sus trayectorias de vida están en gran medida condicionadas por jerarquías sociales –como la clase social o el género- que pueden facilitar o también imponer barreras a las personas para obtener recursos. Y las cifras muestran que las mujeres chilenas concentran menores recursos materiales.
Casi un 20% son pobres o indigentes y un 50% de familias con jefatura femenina se concentran en los dos quintiles más bajos de ingreso. Si a ello le sumamos el hecho que el promedio del número de hijos es más alto en el quintil más pobre (un promedio de 2 hijos, versus 1.7 en el quintil más alto), nos encontramos con que la pobreza afecta a un gran porcentaje de mujeres, a un incluso mayor porcentaje de familias lideradas por ellas, y a un aún más importante porcentaje de niños. Décadas de políticas sociales no han podido eliminar la persistente exclusión social que importa la pobreza, en especial, la femenina.
Una parte significativa del problema radica en que las mujeres tienen una baja participación laboral –que tendió a descender aún más entre los anos 2006 y 2009- y una alta tasa de desempleo. Pero aún las que tienen empleo se concentran en trabajos de baja calificación y remuneración, de hecho, el servicio doméstico concentra a un 12% de la fuerza de trabajo femenina. Las condiciones de participación de las mujeres chilenas en el mercado laboral –bajos sueldos e informalidad, por ejemplo- dan un indicio de porqué una jefa de familia incluso con trabajo a jornada completa pueda aún caer en niveles de pobreza e indigencia.
Y, en el caso de las jefas de hogar, hay que considerar que las dificultades para asegurar la contribución económica del padre de los menores a su cargo contribuye a la vulnerabilidad de sus familias, lo mismo que el medio ambiente –vecindario, escuelas, por ejemplo- en que se vive cotidianamente la precariedad. Considerar entonces que la pobreza está mediada por el género, la estructura familiar y por factores ambientales, y que además va más allá de tener escasos ingresos sino que implica también oportunidades negadas de desarrollo intelectual, biológico, y emocional, nos debiera indicar que los programas sociales para enfrentar la pobreza por la vía de transferencias monetarias puntuales, aunque necesarias, constituyen sólo la más básica estrategia para enfrentar la urgencia de la pobreza y no su solución.
(*) Claudia Mora, Doctora en Sociología,
Académica del Departamento de Sociología.
Universidad Alberto Hurtado
sábado, 9 de octubre de 2010
En las relaciones, vamos 'avanzando hacia el pasado' - por Sebastián Urbina | LA TERCERA
"Nadie debería sorprenderse. Hace unos 10 mil años, ellas recolectaban frutas y vegetales aportando el 60% de la comida que consumía la familia. Hoy, con la simplificación y la automatización de las labores de la casa ellas han vuelto al trabajo, provocando una revolución económica, social y sexual aún en desarrollo.
Puede sonar contradictorio. Todo apunta a que las relaciones de pareja 'progresan' hacia una mayor igualdad, pero los investigadores aseguran que esto no es más que una vuelta al pasado, el retorno a la forma habitual de como se relacionaban los seres humanos hace 10 mil años. Algo así como un ajuste de cuentas histórico que, a la larga, debería ser beneficioso para todos.
Hoy se comentan con admiración estadísticas que dicen que en 2009 en Chile, un 51% de la matrícula de la educación superior correspondió a mujeres. En EE.UU. esta brecha es mayor: cada dos hombres que reciben su título universitario, tres mujeres logran lo mismo. Y la encuesta Casen resaltó otro hito nacional. El 51,1% de los profesionales en el mercado laboral ahora son mujeres. ¿Un avance? Sí, pero hacia nuestro origen.
sábado, 28 de agosto de 2010
Aporte de mujeres a ingresos de hogares más pobres salta a 45% en 2009 - gráfica - LyD - La Tercera
Según el análisis de LyD de los datos de la encuesta Casen en 2006, ese aporte era 36,9%.
Las mujeres siguen ganando protagonismo en el mundo laboral. Junto con ello, su aporte al ingreso de los hogares es cada vez más significativo. Según datos de la última encuesta Casen, procesados por el Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), en promedio, las mujeres aportaron 38,6% de los ingresos de las familias en 2009. En 2006, su contribución llegaba al 35,1%.
Destaca en este escenario el aporte que han alcanzado las mujeres en los hogares de menores ingresos. El economista de (LyD), Roberto Troncoso, calcula que en el primer quintil (20% más pobre) ellas contribuyen con el 45,2% de los ingresos del hogar, lo que implica un salto relevante de 8,3 puntos porcentuales respecto de hace tres años, cuando aportaban el 36,9%.
En las últimas dos décadas, en tanto, las mujeres de este segmento casi duplicaron su contribución a los ingresos de sus familias, ya que en 1990 era sólo 27,6%.
"Esto es una muy buena noticia. Para un hogar pobre, el hecho de que la mujer trabaje le puede significar salir de la pobreza", señala Troncoso.
En este sentido, el experto destaca que en los últimos años "ha habido varias iniciativas para aumentar la participación de la mujer en el mundo laboral".
De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en promedio, en 2009 la participación laboral femenina llegó a 41,3%, en tanto que en 2006 era el 38,5%. Más aún en 1990, sólo el 30,9% de las mujeres en edad de trabajar formaba parte de la fuerza laboral. No obstante esta cifra sigue siendo baja, pues en la región el promedio llega al 53%.
sábado, 21 de agosto de 2010
Cambios en el mercado laboral - editorial - emol
La encuesta Casen permite visualizar cómo ha cambiado el mercado laboral en las dos últimas décadas. Al analizar la tasa de participación laboral de las personas de entre 18 y 64 años, se observa que entre 1990 y 2009 ella subió de 60 a 67 por ciento. Éstas son variaciones significativas, que se explican exclusivamente por un cambio en la tasa de participación de la mujer, que para este grupo de edad, en el mismo período, se elevó de 38 a 52 por ciento.
Este cambio en la participación femenina tiene varios componentes. Por una parte, hay un aumento importante en la incorporación al mundo del trabajo de las mujeres con menos años de educación. Así, crece en 10 puntos porcentuales la participación de las mujeres con educación básica o menos, y en 13 puntos porcentuales la participación de aquellas con escolaridades entre nueve y 12 años. A eso se suma un alza de las mujeres con 13 y más años de educación, que tienen una tasa de participación más elevada.
viernes, 13 de agosto de 2010
Una protección a la maternidad más equitativa - por María Gracia Cariola - Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad
(...) Los niveles de equidad en Chile son bajos en muchos aspectos y la protección a la maternidad es uno de ellos.
Sólo el 55% de las mujeres que fueron madres en 2008, trabajando y cotizando al menos un mes durante el período 2007 y 2008, tuvieron acceso a posnatal, según datos obtenidos de la Superintendencia de Seguridad Social. Incluso más, ese 55% también está distribuido inequitativamente: sólo el 33% de las más pobres de esas mujeres accedieron a un posnatal, mientras el 90% de las con mayores ingresos lo hicieron.
El cuidado infantil no tiene cifras mucho más alentadoras. La última Encuesta Laboral (ENCLA 2008) muestra que sólo el 6% de las empresas encuestadas otorga el beneficio de sala cuna a menores de dos años, en circunstancias que todas aquellas empresas con más de 19 trabajadoras mujeres están obligadas legalmente a hacerlo. A través del Sistema Chile Crece Contigo se quiere llegar a garantizar el acceso a sala cuna a los menores cuyas familias pertenezcan al 60% más vulnerable de la población. Sin embargo, de acuerdo a la Casen 2009, sólo el 4,2% de los menores de un año y el 11,32% de los menores de dos años (pero mayores de uno), asisten a una sala cuna.
Estos dos aspectos de la protección a la maternidad: mantención de ingresos monetarios en el período en que se requiere la presencia de la madre o el padre en el hogar (pre y posnatal) y, el cuidado de los niños más pequeños (sala cuna), son las dimensiones claves para posibilitar una mejor conciliación entre trabajo remunerado de la mujer y maternidad. Una gran mayoría de las familias chilenas sólo puede lograr esta conciliación mediante la existencia de políticas públicas activas. Es por ello que la comisión focaliza su propuesta prioritaria de mayor cobertura en estos aspectos. A través de ellos busca lograr mayor equidad.
miércoles, 14 de julio de 2010
La Cepal plantea pacto social para lograr igualdad en el trabajo entre mujeres y hombres - Terra co
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dijo en un documento que hay que articular un pacto social de redistribución del trabajo total entre hombres y mujeres a fin de facilitar el acceso de éstas al mercado laboral como parte de sus derechos humanos.
Esto lo planteó en la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, que se realiza en Brasilia, Brasil, hasta el viernes 16 de julio.
'Se hacen necesarias políticas públicas que reformen los vínculos entre las tres instituciones fundamentales de la sociedad: Estado, familia y mercado, para articular ese pacto', sostuvo el organismo en el documento.
La secretaria Ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, al presentar el informe sobre igualdad de género, dijo que 'no será posible lograr igualdad laboral para las mujeres mientras no se resuelva la carga de trabajo no remunerado y de cuidado que recae históricamente sobre ellas. En este sentido, es necesario buscar una nueva ecuación virtuosa que incluya al Estado, al mercado y a las familias'.
De acuerdo con la recopilación de estudios en los que se mide la carga de trabajo total (remunerado y no remunerado) de varones y mujeres en varios países de la región, existen dos tendencias fundamentales: i) en todos los casos, el tiempo de trabajo total es mayor para las mujeres que para los varones y, ii) en todos los casos, las mujeres son quienes dedican la mayor parte de su tiempo al trabajo no remunerado.
En Brasil, por ejemplo, dijo, las mujeres dedican 56,6 horas semanales al trabajo total, mientras que los hombres ocupan 52 horas. En México, en tanto, las mujeres dedican 76,3 horas, contra sólo 58,4 de los hombres.
viernes, 14 de mayo de 2010
Igualdad de género Chile - 45% piensa que la relación entre hombres y mujeres es desigual - Informe PNUD - la tercera
(...) hoy fue entregado el Informe de Desarrollo Humano en Chile 2010 titulado "Género: los desafíos de la Igualdad", del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Uno de los principales aspectos a destacar, es que al momento de evaluar la desigualdad entre hombres y mujeres hoy en Chile, el informe señala que un 54 por ciento dice que es "algo y nada desigual", mientras que el 45 por ciento afirma que es "muy y bastante desigual".
Pero se ha avanzado. De hecho, según la Encuesta de Desarrollo Humano 2009, en la que se basa este informe, más del 75 por ciento de los chilenos cree que las desigualdades entre hombres y mujeres han disminuido en comparación a diez años atrás, y un 71 por ciento tiene confianza en que se seguirá avanzando.
- Lanzamiento del Informe sobre el Desarrollo Humano en Chile 2010 - "Género: los desafíos de la igualdad", PNUD, 14/05/2010, extracto.- El estudio plantea que durante las últimas décadas se han producido en Chile cambios profundos, que han resultado en un mayor grado de igualdad de género. Esto se debe reconocer y valorar pues ha significado avances reales en las vidas de gran cantidad de hombres y mujeres. Sin embargo, esos cambios no han sido suficientes para lograr la plena igualdad de género, no puede afirmarse que lo logrado esté asegurado, ni que el país seguirá avanzando inercialmente hacia tal objetivo. Este informe sostiene que tras los cambios de las últimas décadas, Chile parece topar con los núcleos más duros de la desigualdad de género, aquellos que expresan toda la complejidad y multidimensionalidad del fenómeno. Como se expone en la publicación, el país quiere seguir avanzando hacia una plena igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, para enfrentar a los llamados núcleos duros identificados en el Informe, se requiere de voluntad política, deliberación social, innovación en las políticas públicas y cambios en las prácticas de todas las esferas de la sociedad. Se trata de una exigencia normativa pero también de un imperativo práctico para el país: una equilibrada presencia y participación de hombres y mujeres, tanto en la vida privada como en el ámbito público, es imprescindible para que Chile siga avanzando en su Desarrollo Humano.
- PNUD Chile
- PNUD - Objetivos de desarrollo del Milenio - ODM:: Objetivo 3: Promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer
- Presidente Piñera planteó que "Nuestro país debe tomar una posición de liderazgo en materia de igualdad de géneros", Dirección de Prensa - Presidencia de la República, 14/05/2010, extracto.-
(...) Asimismo, manifestó su preocupación por 'el debilitamiento sistemático y progresivo que las cifras muestran respecto de la familia'. Puso como ejemplo que 'hoy día en Chile 2 de cada 3 hijos nacen fuera del matrimonio; nacen tantos hijos vivos como aquellos que nunca llegan a nacer, por problemas de aborto; hay un incremento notable de los embarazos adolescentes no deseados y una disminución muy brusca de nuestra natalidad', agregando que con ello nuestro país 'se está acercando rápidamente a los patrones demográficos de los países desarrollados de Europa, con tasas de crecimiento de la población cercanas al 1%'.
En este marco, aseguró que 'nuestro Gobierno va a intentar levantar todas las dificultades y obstáculos que impiden a las parejas y a las familias poder tomar sus decisiones en materia de natalidad y crecimiento de la familia, con mayores posibilidades y libertades'. - Estudio de la ONU reveló visión machista en seis de cada 10 chilenos , Cooperativa (+video)
jueves, 6 de mayo de 2010
Mujeres no sienten apoyo para compatibilizar familia-trabajo - CNN - CHILE - Vídeo
Un 62% de las mujeres chilenas no sienten el apoyo para poder compatibilizar la familia con el trabajo. Este es el dato que entregó una encuesta realizada por el portal Trabajando.com.
Las mujeres señalaron que su empresa es la que no permite compatibilizar la carga de trabajo con la familia.
Un 45% de las mujeres encuestadas señaló que no hay una flexibilidad horaria en sus lugares de trabajo.
domingo, 27 de diciembre de 2009
La Semana Política: Prioridad de políticas de familia - editorial - blogs - emol
27/12/2009, extracto.-
Entre los principales legados del mandato de la Presidenta Bachelet se encontrarán la prioridad asignada a la educación prebásica, con su consagración constitucional como obligación del Estado de proveerla, y el ambicioso programa de jardines infantiles y parvularios impulsado durante estos años. Con lo anterior no se trata sólo de extender los años de enseñanza, sino principalmente de poner a disposición de los padres que trabajan un lugar y entorno para que sus hijos preescolares puedan desarrollarse durante sus horas de ausencia.
Aunque todavía es imposible medir el impacto de esta política pública, ella debería rebasar la dimensión económica de facilitar la incorporación de la mujer al mundo del trabajo. Según la Encuesta Nacional Bicentenario 2009, realizada por la U. Católica y Adimark, las chilenas quisieran tener más hijos, pero las dificultades para que las madres se incorporen al mundo laboral y para darles a esos hijos una educación de calidad aparecen como los principales obstáculos para ampliar la familia. Además, una parte importante de ellas siente que la sociedad -entendida en muchos casos como el Gobierno o el Estado- no las apoya en la disyuntiva de conciliar familia y trabajo.
Hace varios años que Chile enfrenta una encrucijada demográfica por la baja tasa de natalidad: cerca de 1,9 hijos por mujer, por debajo de la tasa de reposición de su población. Además, casi dos tercios de esos nacimientos se dan al margen del matrimonio. Y esta última institución vive su propia crisis, con una sostenida baja en el número de matrimonios que se contraen y el auge de las convivencias, pese a la aprobación de la Ley de Divorcio hace ya casi cinco años. La falta de este último se sostenía por muchos como la razón de que los jóvenes no se casaran, temerosos de quedar atrapados si la relación fracasaba. La ausencia de ese marco matrimonial no equivale necesariamente a la falta de un núcleo familiar con una figura paterna y materna ni a la inexistencia de una red afectiva para los hijos nacidos, pero su carencia precariza notablemente esos vínculos.
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