miércoles, 5 de septiembre de 2012
Censo - tasa de natalidad | Los niños ausentes - La Tercera - Daniel Mansuy - 05/09/2012 - 04:00
¿COMO MEDIR la calidad de un régimen político? Para esta difícil pregunta, Rousseau propone una respuesta muy sencilla: si la población crece, el régimen es bueno; si disminuye, el régimen es malo. El criterio sugerido por Rousseau nos obliga a formular una tonelada de preguntas incómodas, pues el censo 2012 confirma una tendencia anunciada hace años: nuestra población crece a un ritmo tan lento, que no es descabellado suponer que los chilenos empecemos a reducirnos en un plazo no demasiado largo. De hecho, la tasa de natalidad apenas alcanza 1,9, lo que es inferior a la tasa de reposición: en Chile faltan niños, y muchos.
martes, 7 de diciembre de 2010
Estancamiento demográfico en Chile ¿Es favorable? Debate propuesto por Política Stereo
Participan: Paula Fortes (Sernam) - Jorge Rodríguez (Cepal)
Un estudio reciente, publicado por el Instituto Democracia y Mercado (http://bit.ly/aWEMfp), menciona que la población de ha aumentado en no más de 2 millones en los últimos 10 años y que no están naciendo más de 1,8 niños por mujer, por lo que tasa de reemplazo no alcanza para satisfacer la estabilización demográfica.
¿Cuáles son las características de la población chilena? ¿Por qué se crece tan poco y tan lento? ¿Cuáles son las políticas para esta situación? ¿Cómo se proyecta el futuro: país desarrollado o no?
sábado, 13 de noviembre de 2010
Un estudio repasa la evolución de la población de Chile en los últimos 200 años - EFE
A principios del siglo XX, de cada mil bebés que nacían en Chile, 256 fallecían, nueve de cada mil personas se casaban y 5,39 era el promedio de hijos por mujer, según un estudio difundido hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
'La familia chilena en el tiempo', se llama el trabajo, en el cual el INE hace un recorrido por la evolución de la población de Chile en los últimos 200 años, con motivo del Bicentenario.
Según el trabajo, en 1920 por cada mil niños que nacían en Chile, 256 morían antes de su primer cumpleaños, mientras que en 2008 lo hacían 8.
Esto se debe a la implantación de políticas de salud pública, avances en la medicina y en la tecnología, lo que ha permitido al país reducir la mortalidad infantil un 97% en los últimos 90 años.
En este sentido, en 1895, morían 34,4 personas por cada mil habitantes, mientras que en 1986, un siglo más tarde, la tasa de mortalidad era inferior a seis muertes por cada mil habitantes.
Por otra parte, durante el siglo XIX, la tasa de nupcialidad más alta se registró en el año 1875, con 8,2 personas casadas por cada mil habitantes.
Sin embargo, fue en 1930 cuando se registró la mayor cantidad de matrimonios en Chile, con nueve casamientos por cada mil habitantes, cifra que se redujo a 3,3 casamientos por cada mil habitantes en 2008.
En cuanto a la tasa de natalidad, durante el siglo XIX, la mayor cantidad de nacimientos se registró en 1885, año en que se superó la barrera de los 100 mil nacimientos.
Según el INE, en 1960, Chile registró el mayor promedio de hijos por mujer, 5,39, sin embargo, el país mostró un decrecimiento en el promedio de hijos hasta 1,92 el año 2008.
Por otra parte, en 1950 los adultos mayores representaban el 6,8% del total de la población, mientras que actualmente son el 12,9%.
Según el INE, si en 1950 había 19 personas de 60 o más años por cada 100 menores de 15 años, hoy esa cifra es de 58.
En este sentido, entre los años 2000 y 2010 se habría registrado el mayor aumento del Índice de Adultos Mayores (IAM), que pasó de 37 a 58 personas de 60 años o más por cada 100 menores de 15.
'Esto implica un aumento del 58% en la última década, lo que demuestra un aceleración del envejecimiento demográfico de la población', concluyó el organismo estatal.
Respecto a los tipos de hogar, entre los censos de 1992 y 2002 se observa un crecimiento porcentual de las familias monoparentales con hijos, es decir, las constituidas por el/la jefe(a) de hogar y al menos un hijo.
También, las familias sin núcleo (compuestas por el/la jefe(a) de hogar, su cónyuge, con o sin presencia de hijos, y al menos otro pariente), así como las familias unipersonales registran un aumento.
lunes, 2 de agosto de 2010
30 millones de chilenos han nacido durante el Bicentenario - El Mercurio
De lo poco, bueno. Los chilenos nacidos en suelo patrio a lo largo de nuestra historia republicana (desde la instauración de la Primera Junta de Gobierno el 18 de septiembre de 1810 hasta el día de hoy) alcanzan un estimado de 30 millones de habitantes. Es decir, 30 millones de personas han sido chilenos en un momento u otro de la historia.
El dato duro, el piso de este número, se encuentra en el cálculo hecho por Gustavo Villalón, jefe del subdepartamento de estadísticas demográficas del INE. Villalón tomó a todos los chilenos nacidos desde 1843 en adelante (primer año con el que se cuenta registro del anuario de estadísticas vitales) y los sumó año por año hasta llegar al presente. Según las cifras que maneja en la institución, son 28.285.058 los chilenos nacidos desde 1843 hasta el día de hoy. La cifra incluye el Censo de 1843 (1.083.801 habitantes), por lo que también se suma a gente nacida en Chile entre 1810 y el año del Censo.
"Hay que considerar que el número final al que llegué es estimativo y con tendencia a la baja", explica Villalón. "Esto, porque durante buena parte del primer siglo como país independiente, no todos los nacimientos eran registrados. Es bastante probable entonces que la cifra final sea más cercana a los 30 millones, pero no mucho más que eso tampoco. Nuestra única certeza son los poco más de 28 millones de nacidos inscritos".
El margen de error se reduce, principalmente porque durante el período en que hay menos información (1810-1843), la población chilena sólo creció desde 800 mil a 1 millón cien mil habitantes.
Según Eduardo Cavieres, académico de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Historia 2008, que ha dedicado buena parte de su carrera a estudios de historia demográfica, los datos del INE son la fuente más confiable para llegar a una cifra final. Pero agrega que al número de nacidos registrados hasta 1925 habría que sumarles entre un 10 y un 15% más. "Mucha gente no registraba a sus hijos, ya sea porque vivían muy lejos de alguna iglesia (que hasta 1885 mantenía los registros de los nacidos en archivos parroquiales) o porque desconfiaban derechamente del Estado. Creían que el gobierno los podía perseguir si aparecían inscritos. Esto vino a cambiar en 1925, con la promulgación de las primeras leyes sociales, las que marcaron un incentivo para registrarse".
Ese 10 o 15% del que habla Cavieres aumenta entre medio a un millón y medio de personas el número "a la baja" de poco más de 28 millones de personas entregado por el INE. Con eso, el número total de chilenos nacidos desde 1810 hasta hoy llega al estimado de 30 millones de personas.
martes, 24 de noviembre de 2009
ONU reporte: Estado de la población mundial 2009. Frente a un mundo cambiante: las mujeres, la población y el clima
Enlace a reporte:: UNFPA Estado de la Población Mundial 2009 – archivo formato PDF – 104 páginas – 3.804 KB
vía: ONU Perú 20/11/2009
miércoles, 12 de noviembre de 2008
ONU – Estado de la Población mundial 2008- Ámbitos de Convergencia: Cultura, género y derechos humanos
Enlace a la página Web del documento – pinchar la imagen.
Estado de la población mundial 2008. Ámbitos de convergencia: Cultura, género y derechos humanos.
Con suplemento jóvenes 2008 – Generación del Cambio: los jóvenes y la cultura.
Documento en archivo PDF, 108 páginas.
Luchas culturales contra la violencia en el hogar en América Latina – página 31 –32 (extracto)
Los adelantos hacia la igualdad de género nunca se han logrado sin luchas culturales contra los aspectos visibles e invisibles del poder y contra las prácticas que sostienen las desigualdades
de género y oprimen a las mujeres.
En toda América Latina se ha venido luchando para erradicar la violencia en el hogar. Los promotores de los
derechos de la mujer han trabajado firme y sostenidamente para lograr que los gobiernos dicten leyes y apliquen eficaces políticas públicas. También les preocupa erradicar los valores patriarcales dentro de los ámbitos culturales que apoyan la violencia por motivos de género, de manera de colocar frente a los ojos del público la violencia privada y “desnaturalizarla”. En 1994, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer. En 1994, Chile y la Argentina aprobaron convenciones similares; en 1995, hicieron lo propio Bolivia, Ecuador
y Panamá; en 1996, lo hicieron Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y el Perú; y en 1997,
la República Dominicana modificó su Código Penal para incluir legislación contra la violencia en el hogar18.
En el Brasil, el proceso de cambio comenzó con la creación de comisarías de policía especiales, a las que pueden recurrir las mujeres apaleadas (Delegacias especiais de atendimento às mulheres, o DEAM), las cuales, en condiciones ideales, tienen personal femenino de policía. La primera de esas comisarías de
policía fue creada en San Pablo en 1985, y hay ahora en todo el país más de 300. Muchos estados construyeron centros de referencia y albergues para mujeres apaleadas y proporcionaron
una red de servicios de asistencia a las mujeres víctimas de violencia. No obstante, el principal instrumento para combatir la violencia doméstica fue elaborado bastante recientemente.
La Ley número 11.340, aprobada el 7 de agosto de 2006 y denominada Lei Maria da Penha (en honor de una mujer que hace 20 años fue atacada a balazos y baldada para toda la vida por su ex compañero), no sólo aumenta el período de encarcelamiento cuando se cometen esos actos de violencia (de uno a
tres años de reclusión) sino que también posibilita la detención preventiva y el arresto por conductas flagrantes. Además, incluye varias medidas de protección de la mujer. No obstante, la legislación para tipificar como delito la violencia doméstica no agota la cuestión. En el Brasil, varios jueces han afirmado que la Ley Maria da Penha es “inconstitucional” porque “discrimina” contra los hombres. Algunos
jueces han exhortado a que las mujeres se sometan, al igual que en épocas anteriores. Las feministas reconocen que es imprescindible involucrarse en la cultura a fin de erradicar la violencia en el hogar y que “es posible aprovechar … los valores culturales para propiciar el cambio y el adelanto”