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viernes, 9 de octubre de 2009

Entrevista a Bernardo Kliksberg: familia

La Nación, Irene Rodríguez, Costa Rica, 09/10/2009

Bernardo Kliksberg  es Asesor principal para América Latina del PNUD
Su principal preocupación es la unión familiar. Para él, la familia ayuda al crecimiento de la sociedad, y a que los jóvenes se alejen de los vicios y la violencia.

¿Cuál es la importancia de la familia para evitar la violencia?

La familia es la institución pilar de la sociedad humana. Es la encargada de transmitir valores, formar ciudadanos y promover las conductas para hacer una mejor sociedad.

“Su papel es tan importante que investigaciones recientes nos dicen que el 50% del rendimiento escolar de un chico depende de la calidad de la escuela, pero el otro 50% depende de la familia. Si los padres están cerca de sus hijos, si los motivan y los apoyan, el éxito escolar es mayor. También se comprobó que la inteligencia emocional es mayor en los hijos de familias unidas.

“Los chicos que comen en familia tienen un 45% de mejor salud y un vocabulario más amplio”.

¿Qué consecuencias puede tener la desunión familiar?

Los niños de familias desintegradas tienen por lo general peor salud. Además, dentro de lo que hemos recabado vemos tres causas de delincuencia juvenil: la desocupación, la baja educación y la desarticulación familiar. Dos terceras partes de los delincuentes juveniles vienen de familias destruidas. Una familia unida evita la violencia.

¿Cuál es la principal amenaza de la familia?

La sociedad no la apoya. Las condiciones actuales de desempleo y crisis económica dañan esta estructura. Hay muchos jóvenes que no forman una familia no porque no quieran, sino porque no tienen cómo mantener una casa y un hijo. Debe haber políticas sociales para apoyar a la familia. La mayor amenaza es la pobreza, y en América Latina esto hace que muchos padres abandonen el hogar porque no pueden mantenerlo. Costa Rica tiene muy buen desarrollo, con políticas que protegen la vida de la madre y del recién nacido.

¿De qué forma puede mantenerse unida la familia?

El papel de la mujer es fundamental. Hay un viejo refrán judío que dice que, como Dios no puede estar en todos lados al mismo tiempo, creó a las madres. Con una mujer que tenga rol de madre, ya hay mucho camino adelantado. Debe defenderse la pareja, que se mantenga unida. Los jóvenes creen en la familia, debe dárseles más voz.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Bernardo Kliksberg – texto - Más ética, más desarrollo.

tapa_etica_grande Un capítulo (pdf) del libro Más ética, más desarrollo, de Bernardo Kliksberg, publicado en octubre de 2005 (ed. Temas, Argentina).
Contiene numerosas referencias al tema familia.

La versión pdf (un anticipo del libro) fue publicada por el diario El Clarín, Buenos Aires. Ver allí también información sobre el autor.

Bajar texto, archivo formato pdf, 48 páginas.

La Familia en América Latina – Bernardo Kliksberg.


Bernardo Kliksberg es asesor principal de PNUD /ONU. Es un destacado analista del ámbito familia en América Latina.

Una de sus tesis más interesantes es que la pobreza es uno de los principales factores que inhibe la formación de familia, transgrediendo de esa forma uno de los derechos humanos fundamentales.

En la red he encontrado este artículo, que agrego a la lista de textos ya citados del mismo autor. Es un extracto de ulguna publicación mayor.

La familia en América Latina, por Bernardo Kliksberg.


La familia en América Latina

Por: Bernardo Kliksberg


Asimismo, claramente aparece como la principal estructura de prevención del delito. El papel que puede desempeñar en el campo moral es fundamental. Se han observado en investigaciones comparadas estrechas relaciones entre criminalidad juvenil y familias desarticuladas. Todos estos y otros potenciales inmensos de la familia están crecientemente vedados a amplios núcleos castigados por la pobreza en América Latina.

Esta situación limitadamente enfocada es probablemente, en una región tan desigual como ésta, una de las mayores desigualdades de todas. Las oportunidades en cuanto a formar y tener una familia estable son totalmente inequitativas. Las de los pobres son mucho menores que las de los otros sectores sociales.

Ello va a ser un factor clave en la agudización de otras desigualdades. Los hijos de familias desarticuladas tendrán menores posibilidades de completar escuelas, por lo tanto reducidos chances en el mercado de trabajo, y por ende restricciones severas a su vez para formar familias estables. Se crea un 'círculo de hierro' regresivo.

Actuar

¿Cómo romper este círculo y recuperar el inmenso potencial de la familia? A diferencia de América Latina, en algunos de los países más avanzados del mundo hay actualmente enérgicas políticas de protección directa a la familia. Se percibe a la familia como un derecho esencial, como un pilar de un tejido social sano, y una base estratégica para el desarrollo económico. En América Latina es necesario actuar en varios niveles.

Por una parte atacar las causas estructurales del aumento de la pobreza y de la desigualdad. Se necesitan al respecto políticas económicas que creen trabajo y mejoren la equidad y políticas sociales agresivas articuladas con las anteriores que abran posibilidades reales de educación y salud para todos. Al centro de esas políticas deben hallarse estrategias de fortalecimiento de la familia.

Es necesario dar apoyo a la formación de familias en los sectores desfavorecidos. Asimismo, proporcionar cobertura de salud total a la maternidad. Las elevadas cifras de mortalidad materna de América Latina (5 veces la de los países desarrollados) son intolerables; significan en muchos casos muertes innecesarias por falta de acceso a atención médica. Hay que apoyar a los padres de las familias carenciadas para que sus hijos puedan dedicarse sólo a la escuela; programas como el exitoso beca-escuela de Brasilia son una fuente referencia.

Por otra parte debe desarrollarse una red de servicios de apoyo a las familias, como guarderías, apoyos para ancianos y discapacitados, y abrir posibilidades de recreación y acceso a la cultura para las familias pobres. Para todo ello debe darse la más alta prioridad a estos temas a nivel gubernamental, pero al mismo tiempo la sociedad civil debe multiplicar iniciativas y esfuerzos voluntarios, y deben realizarse alianzas entre sector público y sociedad civil al respecto.

Todo esto es viable. Se podrá argumentar, pero ¿y los recursos? El Premio Nobel de Economía Amartya Sen ha demostrado en trabajos recientes que el tema social, más que de recursos, es con frecuencia de prioridades. Aun sociedades con recursos muy limitados han obtenido excelentes logros en los campos sociales y en el de la familia, en base a priorizar estos problemas, reorientar recursos hacia ellos, hacer buena gerencia social, y mejorar la equidad.

En nuestros países es hora de que las buenas intenciones y las proclamas sobre la familia den lugar a hechos concretos que la fortalezcan y restablezcan el derecho humano básico de toda persona a formar una familia, actualmente violado en la realidad.

Bernardo Kliksberg (bernadok@iadb.org) es autor de numerosas obras difundidas internacionalmente sobre desarrollo social; ha prestado asesoría a más de 30 países en la materia. La Universidad Nacional del Zulia le otorgó recientemente el doctorado Honoris Causa por sus contribuciones al continente y a Venezuela.

miércoles, 2 de julio de 2008

Bernardo Kliksberg – La Familia Amenazada

El Universal, Caracas, 02/07/2008

Ha llegado el tiempo de convertir los discursos pro familia en hechos concretos

Recientes investigaciones en EEUU reportadas por New York Times (Bob Herbert 21/6/08) informan sobre una situación alarmante en materia de familia de la que se pueden extraer útiles enseñanzas para América Latina. En el 2006 por primera vez en la historia americana la mayoría de los nacimientos en mujeres menores de 39 años de edad, el 50.4%, fueron de mujeres no casadas. En las mujeres de color ese porcentaje sube al 80% de los nacimientos, en los latinos es el 51%. Los cónyuges masculinos jóvenes desertan, y dejan la familia sin padre. Son los pobres y con pocos años de educación en donde el abandono familiar es más alto. No pueden ganar lo suficiente para sostener una familia. Las correlaciones se muestran claramente en un estudio del Center for Labor Market Studies: "Las tasas matrimoniales en EEUU están fuertemente ligadas con los ingresos anuales de los hombres jóvenes. Cuanto mayores son dichos ingresos más probabilidades hay que estén casados. Entre los jóvenes de color aquellos que ganan más de 60.000 dólares anuales tienen 4 veces la probabilidad de estar casados que los que ganan menos de 20.000 dólares. Desafortunadamente el ingreso promedio anual de los jóvenes que no completan un primer nivel universitario declinó substancialmente en los últimos 30 años y volvió a caer muy fuertemente del 2000 al 2007". Obama ha subrayado la importancia de este problema: "De todas las rocas sobre las que construimos nuestras vidas, debemos recordar que la familia es la más importante y debemos reconocer y honrar el fecho de cuán críticamente fundamental es cada padre para cada familia".

Este proceso, los pobres y con educación menor, tienen menos posibilidades de conformar la institución pilar del género humano: la familia, base del desarrollo espiritual, emocional, la salud, el desempeño educacional, el afecto, sobre el que hoy se llama a acción en EEUU, se está dando silenciosamente a diario en América Latina. En la región está subiendo la "tasa de renuencia" a formar familias. Muchas parejas jóvenes que quisieran conformarlas no pueden hacerlo por baja educación y, por ende, imposibilidad de encontrar trabajo en la economía formal, falta de vivienda, carencias básicas. Por otra parte, en muchas familias el padre joven abandona por imposibilidad de aportarles sustento. Encuestas en varios países de la región muestran que cuando se les pregunta a los jóvenes qué institución tiene el mayor prestigio entre ellos, contestan que la familia, y explican que es el único marco donde tienen respuesta incondicional, donde pueden volcar sus confidencias íntimas, donde hay pleno compromiso con ellos. Tienen el más alto interés en la familia. En países como España hay nuevas leyes que la protegen, desde pagar sueldos a los familiares que cuidan a los ancianos, a los proyectos de remunerar por su trabajo al ama de casa. En los países nórdicos las licencias posparto llegan a los 18 me- ses e incluyen al cónyuge masculino. En una América Latina plena en posibilidades ha llegado el tiempo de convertir los discursos pro familia en hechos concretos, y crear políticas de protección para que los jóvenes de pocos recursos, y educación, tengan acceso al más elemental de los derechos, integrar una familia.

kliksberg@aol.com