miércoles, 6 de abril de 2011

Ingreso ético familiar | Opinión | La Tercera Edición Impresa - Susana Tonda - Hogar de Cristo

La Tercera Edición Impresa, 06/04/2011.-

Señor director:

La primera etapa del Ingreso Etico Familiar es un buen comienzo para que, como país, sigamos avanzando en entregar apoyo y herramientas a los más vulnerables. Que el proyecto haya incorporado transferencias condicionadas relacionadas a la matrícula y asistencia al colegio es un paso importante, ya que la educación es la principal vía para el desarrollo. Pero es necesario incentivar una segunda oportunidad educativa para los más de 100 mil niños y jóvenes desertores escolares, quienes requieren programas acordes a su realidad. Al mismo tiempo, se debieran considerar incentivos para que menores de cinco años accedan a la educación preescolar. Según la Casen 2009, sólo el 34% de los niños que pertenece al 20% más pobre de la población asiste a Salas Cunas y/o Jardines Infantiles, lo que es fundamental para asegurar su desarrollo pleno y facilitar el acceso de las mujeres al mundo laboral.
Destacamos la intención de estimular el trabajo femenino, pero creemos que para ello es imprescindible ampliar y mejorar la oferta laboral, así como generar programas de capacitación y/o certificación, ya que en Chile hay 1 millón 331 mil mujeres adultas pertenecientes al primer quintil de la población, de las cuales sólo el 27,5% son económicamente activas.
Nuestra experiencia en el Hogar de Cristo es que las familias necesitan herramientas para salir adelante más que transferencias y "bonos" transitorios. Debemos seguir trabajando para mejorar el Ingreso Etico Familiar en el proyecto de ley definitivo. Invitamos a estudiar más alternativas que incentiven proactivamente la generación de ingresos autónomos de las familias en situación de pobreza, para que no tengan que depender sólo de transferencias del Estado.
Susana Tonda
Directora ejecutiva
Hogar de Cristo

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